Creo que podemos afirmar con rotundidad que Hogwarts es la escuela a la que todo niño soñaría con asistir. En la primera película, la llegada de los alumnos al castillo es aún más mágica, ya que también supone nuestro primer vistazo a la inmensa fortaleza. Se trata de un castillo con sus respectivas torres situado sobre unas montañas y rodeado por bosque, colinas y un lago de aguas negras. No sé cómo explicarlo, pero Hogwarts tiene algo especial. Te transmite una sensación de calor, de acogida y de hogar. Esto se refleja a las mil maravillas en las palabras que Dumbledore dice en La Cámara Secreta; “En Hogwarts siempre se brindará ayuda a quienes la pidan”.
Un aspecto que aprecio mucho del libro es que Hogwarts es invisible para los muggles. El castillo está protegido por diversos encantamientos y no se puede aparecer en sus territorios. En concreto, está encantado por un hechizo repelente de muggles, que disfraza el lugar y lo convierte en otra ubicación completamente distinta para aquellos que no son magos o brujas. La gente no mágica que se acerca a Hogwarts solo ve unas ruinas y varios carteles anunciando peligro. En las películas no se menciona este detalle.

Hogwarts es un edificio sensible, lo que quiere decir que el lugar va cambiando a su antojo y a voluntad del morador. Como ejemplo tenemos la Gran Escalera, que gira y cambia continuamente, y las salas que aparecen y desaparecen por arte de magia. Probablemente, habrá estancias que nadie habrá pisado ni descubierto en los mil años de historia que tiene Hogwarts. En Harry Potter y la Piedra Filosofal, la escalera hace de las suyas con el trío dorado y, en vez de llevarles a los dormitorios de Gryffindor, les conduce hacia una puerta que da al ala prohibida del tercer piso. Hogwarts y Dumbledore tienen en común ese factor de malicia y astucia.
La Sala de los Menesteres (The Room of Requirement), también conocida como la Sala que Viene y Va, es otro ejemplo. Se trata de una estancia situada en el séptimo piso tras el tapiz de Bárnabas el Chiflado. Para que se materialice la puerta, hay que pasar tres veces por delante de ella, manifestando una necesidad clara en nuestra mente. El primero en mencionar la Sala de los Menesteres es Dumbledore cuando habla de pasear por el castillo de madrugada, sentir la repentina urgencia de ir al baño y ver como un cuarto, que antes no existía, aparecía ante sus ojos.
La sala también fue utilizada en quinto año para las reuniones secretas del Ejército de Dumbledore (D.A) para practicar la verdadera magia de Defensa Contra las Artes Oscuras a espaldas de Umbridge y su Brigada Inquisitorial. Aquí, Harry, enseñó a muchos de sus amigos, tales como Ron, Hermione, Luna, Ginny y Neville, a invocar el encantamiento Patronus. En sexto año, con el auge de Voldemort, fue Draco Malfoy quien usó el propósito de la Sala de los Menesteres para reparar el Armario Evanescente y lograr que los mortífagos pudieran entrar a Hogwarts.
Otra de las variaciones de la Sala que Viene y Va (The Come and Go Room) es la Sala de los Objetos Ocultos (The Room of Hidden Things). Esta es una habitación colosal repleta de los objetos perdidos que han ido dejando los habitantes de Hogwarts durante siglos. En su interior, hay torres y torres de muebles, pertenencias personales, reliquias y pequeños tesoros. Este fue el lugar escogido por Tom Ryddle para esconder su quinto Horrocrux; la diadema de Rowena Ravenclaw. La habitación fue destruida por Vincent Crabbe en la Batalla de Hogwarts al conjurar el Fiendfyre (Fuego Maligno) y ser incapaz de controlarlo.
En mi opinión, este es solo uno de los ejemplos de la parte sensible de Hogwarts. Hay mucho que los protagonistas no descubrieron y que J.K. Rowling no exploró. Se podría haber atajado si la autora hubiese sacado más contenido relacionado con el Mundo Mágico. Hay historias como la de los orígenes de Voldemort, la de los fundadores de Hogwarts, la vida de los merodeadores, el nacimiento de la Orden del Fénix y la vida del Albus Dumbledore joven, que los fans llevan años pidiendo, ya sea en formato de serie, película o libro. Por el momento, son realidades que ni los fans ni los muros de Hogwarts han conocido.
Los fundadores de Hogwarts
Hogwarts se fundó hacia el año 962 d.C., con lo cual, en la actualidad, tiene más de mil años. Los fundadores de Hogwarts fueron cuatro; Godric Gryffindor, Salazar Slytherin, Helga Hufflepuff y Rowena Ravenclaw. Su objetivo era instaurar la única escuela para magos y brujas de toda Gran Bretaña. Estamos hablando de una época en la que, probablemente, la hechicería sería muy demonizada y perseguida. No creo que se ubique muy lejos en la historia de las sangrientas e infundadas cazas de brujas. Podemos decir que la finalidad de los fundadores era establecer un refugio, un lugar seguro para que los jóvenes magos recibiesen una educación mágica apropiada.
Cada fundador erigió su propia casa. Godric Gryffindor fundó la casa Gryffindor, donde todos los que demostrasen fuerza, valor y valentía serían aceptados, independientemente de su origen. Rowena Ravenclaw creó la casa Ravenclaw para los alumnos avispados, curiosos, inteligentes y de mente despierta. Helga Hufflepuff situó en el mapa la casa Hufflepuff para aquellos que defendiesen los principios del valor del trabajo, la amistad, la lealtad y la paciencia. Y, por último, Salazar Slytherin se fabricó su propio búnker en la casa Slytherin. Donde, solo entrarían los magos de sangre pura, poseedores de la ambición, astucia y determinación necesarias para alcanzar el poder y la grandeza.
Originalmente, los fundadores eran amigos. Compartían una visión general sobre lo que Hogwarts representaba como conjunto, pero tenían sus diferencias. Mientras que Godric, Helga y Rowena estaban dispuestos a admitir a cualquier persona con una gota de sangre mágica, ya fueran de sangre pura, de sangre mestiza o de sangre sucia, Salazar Slytherin ansiaba que solo los magos de sangre pura pudiesen acceder a Hogwarts. Tal vez podía controlar quién accedía a su casa y quién no, pero no podría manipular quienes eran aceptados en las otras casas.

La tensión acabó explotando. Salazar, al ser uno contra tres, terminó por abandonar Hogwarts. Slytherin jamás renunció a su visión sobre la gente de sangre pura en la magia. Esto resulta evidente en su descendencia. El linaje de Salazar Slytherin fue siempre puro hasta que llegó Tom Marvolo Ryddle, hijo de la bruja Merope Gaunt y el humano Tom Ryddle. En un inicio, los descendientes de Salazar Slytherin eran distinguidos, poderosos, adinerados, nobles y sanos, pero se corrompieron con el tiempo.
Llegó un momento en el que acabaron casándose entre primos y apareándose entre ellos con tal de mantener la pureza de sangre. Esto trajo la consecuencia de que cada generación era más estúpida y opaca que la anterior. Así, hasta llegar a Marvolo Gaunt y sus hijos, Morfin y Merope Gaunt, culminando con la progenie de Merope y estableciendo al último descendiente de Salazar Slytherin, Tom Marvolo Ryddle, que sería conocido como Lord Voldemort. Antes de abandonar Hogwarts, Salazar dejó un regalito para los habitantes de la escuela y un legado para el futuro heredero de Slytherin. Construyó la Cámara de los Secretos y ocultó en su interior un basilisco. Los únicos que podían acceder a la cámara eran él mismo y cualquier hablante de pársel (la lengua de las serpientes).

El interior del castillo
El castillo de Hogwarts se compone de siete plantas, sin contar las mazmorras, los sótanos y las torres. Es inmenso y, como he mencionado al principio, hay partes de él que no conocemos. A continuación, vamos a trazar un mapa ordenado del interior de Hogwarts palmo por palmo o planta por planta:
- En las mazmorras se encuentran los dormitorios y la sala común de Slytherin, con vistas a las profundidades del Lago Negro a través de sus ventanales, y el aula de Pociones, con sus mesas rectangulares distribuidas a lo largo de la clase. El despacho privado de Snape es una estancia lúgubre, atestada de estantes con frascos repletos de contenidos viscosos y con ingredientes de pociones por doquier. El despacho es el vivo retrato de la personalidad taciturna, seca y desagrable de Serevus. La sala de la fiesta del día de la muerte, en la que Nick Casi Decapitado celebra el aniversario de su fallecimiento.
- El sótano esconde la cocina, que se ubica justo debajo del Gran Comedor, donde los elfos domésticos trabajan sin descanso para alimentar al cuerpo estudiantil y al profesorado. Para acceder a la cocina, hay que hacer cosquillas a la pera de un cuadro, que se convierte en el pomo de una puerta. También están la sala común y los dormitorios de Hufflepuff que se esconden tras un cuadro de naturaleza marchita. Si no me equivoco, el interior de la Casa Hufflepuff no se ha visto jamás ni en los libros ni en las películas, y la lavandería.
- En la planta baja tenemos el vestíbulo tras las puertas de entrada de roble macizo, que es donde se sitúan los cuatro relojes de arena que contabilizan y contienen en forma de piedras preciosas los puntos de cada casa. El Gran Comedor con sus cuatro mesas largas y paralelas, su techo encantado para reflejar la apariencia del cielo exterior, el atril dorado para los discursos de Dumbledore y la mesa de los profesores. La sala de profesores, el despacho del conserje, Argus Filch, el aula de Adivinación que utiliza Firenze cuando se convierte en profesor y el aula de Transformaciones.

- En la primera planta se ubican la enfermería, regentada por Madame Pomfrey, el despacho de McGonagall y las clases de Historia de la Magia y Estudios Muggles.
- En la segunda planta está el baño en desuso de Myrtle la Llorona, que esconde la entrada a la Cámara de los Secretos, la gárgola que da entrada al despacho del director y el despacho del profesor de Defensa Contra las Artes Oscuras.
- En la tercera planta se encuentran el aula de Defensa contra las Artes Oscuras, la clase de Encantamientos, la Sala de los Trofeos y la galería de armaduras, y la estatua de la bruja tuerta, que es en realidad un pasadizo que da a la tienda de Honeydukes en Hogsmeade.
- En la cuarta planta se esconde el lugar predilecto de Hermione; la Biblioteca custodiada por Madame Pince. Solía haber un pasadizo secreto tras un espejo que descubrieron los gemelos Weasley, pero no se encuentra operativo. También está el despacho de Binns, el anciano y fantasmagórico profesor de Historia de la Magia.
- En la quinta planta tenemos el maravilloso y privilegiado cuarto de baño reservado para los prefectos. Harry lo utiliza por primera vez, aconsejado por Cedric Diggory, en cuarto año para resolver una de las pruebas del Torneo de los Tres Magos. A la par que el aula de Música y de Arte.
- En la sexta planta se ubican la clase de Runas Antiguas, el baño en el que Harry le lanza a Draco el Sectumsempra en El Misterio del Príncipe y el engalanado despacho que ocuparía Slughorn en la sexta película, donde organizará reuniones y cenas para un grupo selecto de estudiantes destacados, entre ellos Harry y Hermione.
- La séptima planta es la más extensa con diferencia. Alberga la Sala de los Menesteres, la sala común de Gryffindor y sus respectivos dormitorios, las aulas de Adivinación y Aritmancia, la sala común de Ravenclaw y sus dormitorios y los despachos de Flitwick, Trelawney y del Jefe de Ravenclaw.

Las torres son una cuestión aparte. Hogwarts cuenta con seis torres. La lechucería es el lugar donde habitan y descansan los búhos y lechuzas de los alumnos y de la escuela, Hedwig entre ellas. Las torres de Ravenclaw, situada al oeste, y de Gryffindor, orientada al este. La torre norte oculta los cuartos privados de la profesora de Adivinación, Sybill Trelawney. La torre de Astronomía es la más alta de todas y en ella se desarrollan las clases de Astronomía.

El exterior de Hogwarts
Los terrenos de Hogwarts abarcan varias hectáreas de bosque y explanada. El bosque prohibido se encuentra al oeste del castillo. Encierra vida, tanto animal como vegetal, salvaje. La entrada a sus confines y profundidades está terminantemente prohibida para todos los alumnos de Hogwarts. Aunque, el trío dorado desafía las normas en más de una ocasión y se adentra entre su follaje. La única persona que se mueve por el bosque como si fuera su casa, es Hagrid. Se menciona que en el bosque prohibido hay plantas de todo tipo, desde robles y pinos hasta lazo del diablo. Las criaturas mágicas, tales como acromántulas, thestrals, hombres lobo, centauros y unicornios, predominan en su ecosistema y hacen del bosque un lugar peligroso para cualquiera.
La cabaña de Hagrid se sitúa justo al borde del bosque prohibido. La casa del guardabosques es poco más que una choza con una cama, una chimenea, una mesa y unas sillas. A Hagrid le sirve para mantener el tipo de vida que lleva, que, básicamente, consiste en realizar sus labores en Hogwarts, cumplir los encargos de Dumbledore y emborracharse en Cabeza de Puerco. Dumbledore le permitió quedarse a vivir allí cuando le expulsaron en su tercer año por abrir la cámara de los secretos y, desde entonces, Hagrid ha sido conocido como el guardián de las llaves y los terrenos de Hogwarts.

Los inverdaderos se ubican en el lado norte del castillo. Hay un total de tres y en ellos se imparten las lecciones de Herbología bajo la mano de Pomona Sprout. En Harry Potter y la Piedra Filosofal no tienen protagonismo alguno. Cuando más destacan y conocemos su interior es en Harry Potter y la Cámara de los Secretos, ya que se nos muestra la clase de las mandrágoras. La mandrágora es un tubérculo (en mi opinión, bastante feo) que emite unos gritos ensordecedores cuando se la extrae de la tierra y que también puede propinarte un mordisco si no tienes cuidado. Razón por la que los estudiantes deben llevar orejeras y guantes. En la Cámara de los Secretos son utilizadas para elaborar una poción que despetrifique a las víctimas del basilisco.
El lago negro es hermoso. Está orientado al sur del castillo y ocupa una gran extensión del terreno de Hogwarts. En su interior residen diversas criaturas mágicas, como el calamar gigante, sirenas, grindylows y las gentes del agua. Las profundidades del lado son visibles desde los ventanales de la sala común de Slytherin. En los primeros años de escolarización, los alumnos llegan a Hogwarts vía bote atravesando la superficie del lago.
El campo de quidditch es una parte muy importante de los libros y las películas de Harry Potter, ya que el quidditch es el deporte oficial del mundo mágico. Se podría comparar con el fútbol para los muggles (en España, al menos). En Las Reliquias de la Muerte el quidditch no tiene relevancia alguna por la obvia presencia de la guerra, en La Orden del Fénix tampoco, porque Umbrige prohibe a Harry, Fred y George jugar al quidditch y, siendo Harry el protagonista, esto hace que el deporte pase a un segundo plano, y en El Cáliz de Fuego se suspende la temporada por la celebración del Torneo de los Tres Magos.
El campo cuenta con un palco principal para los profesores y los invitados de renombre y con unas gradas para cada casa. Hay que destacar la labor de Lee Jordan como comentarista de los partidos, su favoritismo por Gryffindor y las miradas de soslayo que le lanzaba McGonagall. Mi vista preferida del campo ocurre en Harry Potter y el Prisionero de Azkaban, cuando los dementores están sobrevolando las gradas y el cielo y le dan un aspecto muy tétrico al ambiente.

Hay más localizaciones y lugares en los alrededores de Hogwarts que se podrían destacar, pero estos son los que considero más dignos de mención. No incluyo Hogsmeade en el paquete, ya que probablemente hablemos de ello en otro momento. Si cogemos un mapa de Hogwarts y exploramos el entorno palmo por palmo, habrá cientos de detalles y ubicaciones que me habré dejado por el camino. Sin embargo, estas cinco partes de los terrenos son las más relevantes para las pelis y los libros.
Trazar una guía o un mapa mental de las extensiones de Hogwarts es muy complicado, ya que tiene demasiado contenido. Además de que, en algunos libros, se exploran determinados lugares que no vuelven a mencionarse o que se convierten en puntos recurrentes después. Para esbozar este pequeño mapa de Hogwarts y sus orígenes me he servido de mis recuerdos y conocimientos de la saga y de la página web de Harry Potter Wiki. Página que os recomiendo muchísimo si queréis buscar alguna información específica del mundo mágico o de algún personaje, ya que la cantidad de entradas y detalles que posee es abrumadora. A mí me ha ayudado mucho a entrelazar lo que recuerdo con lo que es real.